Diferenciar filtración, capilaridad y condensación
Una misma manifestación puede tener causas diferentes. La filtración procede de agua que atraviesa un cerramiento o impermeabilización; la capilaridad está vinculada al ascenso de humedad a través de materiales porosos; y la condensación depende de temperatura superficial, humedad ambiental, ventilación y aislamiento. Confundirlas conduce con frecuencia a reparaciones que no solucionan el problema.
Cubiertas, terrazas, fachadas y encuentros
Los puntos singulares —sumideros, petos, juntas, remates, encuentros con carpinterías y cambios de plano— son zonas especialmente sensibles. El análisis debe estudiar cómo está resuelta la evacuación y la impermeabilización, no sólo la mancha visible en el interior.
Humedades entre viviendas y comunidades
Cuando el daño afecta a distintos propietarios puede ser necesario estudiar si el origen se encuentra en una instalación privativa, un elemento común, una cubierta, una fachada o una red comunitaria. El dictamen técnico ayuda a separar el origen físico del conflicto entre las partes.
Documentación y pruebas
Dependiendo del caso pueden utilizarse mediciones de humedad, termografía, pruebas de estanqueidad, catas u otros ensayos complementarios. El perito determina qué comprobaciones aportan información útil y cómo deben interpretarse junto con la inspección del edificio.
